7.06.2004

Una ciudad para soñar

Ha sido un día duro, de esos que empiezan mal, y en los que cada vez que piensas que las cosas no pueden ir peor, pues sí, van peor, pero mucho peor.

Lo mejor del día ha sido una llamada de mi niña, desde el campamento, pero me ha pasado una cosa maravillosa que quiero contaros:

Eran las 16:30, iba camino de San Eloy andando desde casa de mis padres, y a pleno sol, a 40 grados,he empezado a cruzar el puente de Triana. Cualquiera hubierá pasado lo antes posible para llegar a una sombra lo antes posible, pero esta vez, me he parado a contemplar sevilla.

En esos momentos, admirando la vista de Sevilla, me he acordao de todos los buenos momentos que he pasao en ambas orillas: La primera vez que le pedí salir a Judith, las noches en el capote y los bares del Río, mi primer concierto de música clásica con Marisa en el Teatro Maestranza, las horas de estar detras de la barra en la Velá de Santa Ana en la caseta del partido (y delante de la barra también, jejejej), las tardes tras las inagotables juntas nacionales en el cafe de la prensa, las copas que he dejao de pagar en varios bares de la calle Betis, la cena en la calle betis con ezpe y las amigas, y por último, los largos paseos que nos hemos dado Ezpe y yo por el paseo de la O y la Calle Betis.

Sevilla es una ciudad para soñar y donde hacer los sueños realidad. A veces vamos tan deprisa que no nos paramos a mirar a nuestro alrededor, y no nos fijamos en la belleza que nos rodea.


2 Comments:

Blogger danirmartin said...

Y óle!

7 de julio de 2004 12:06  
Anonymous Anónimo said...

Solo quiero matizar ese puente de Triana por la noche. Mirando el esplendor de su giralda ilunina
y lo mejor ir de la mano con mi niños que lo quiero de verdad (uf me ha salio rima)

PD menos mal que al final del relato salia yo que si no.....

16 de julio de 2004 15:20  

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